viernes, 22 de abril de 2011



Poema a los amigos




No puedo darte soluciones
para todos los problemas de la vida,
ni tengo respuesta
para tus dudas o temores,
pero puedo escucharte
y compartirlo contigo.

No puedo cambiar
tu pasado ni tu futuro.
Pero cuando me necesites
estaré junto a ti.

No puedo evitar que tropieces.
Solamente puedo ofrecerte mi mano
para que te sujetes y no caigas.

Tus alegrías.
tus triunfos y tus éxitos
no son míos.
pero disfruto sinceramente
cuando te veo feliz.

No juzgo las decisiones
que tomes en la vida.
me limito a apoyarte
a estimularte
y a ayudarte si me lo pides.

No puedo trazarte límites
dentro de los cuales debes actuar,
Pero sí te ofrezco ese espacio
necesario para crecer.

No puedo evitar tu sufrimiento
cuando alguna pena
te parta el corazón,
Pero puedo llorar contigo
y recoger los pedazos
para armarlo de nuevo.

No puedo decirte quien eres
ni quien deberías ser.
Solamente puedo
amarte como eres
y ser tu amigo.

Jorge Luis Borges


La Isla



Había una vez una isla, en la que vivian todos los sentimientos y valores del hombre: el Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría… Como también todos los demás, incluso el Amor.Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.
Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Unicamente el Amor quedó esperando solo, hasta el último momento.

Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el Amor decidió pedir ayuda.

La Riqueza pasó cerca del Amor en una barca lujosísima y el Amor le dijo:

- “Riqueza, ¿me puedes llevar contigo?”

- “No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti.”

Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnífica barca:

- “Orgullo te ruego, ¿puedes llevarme contigo?”

- “No puedo llevarte, Amor…” respondió el Orgullo: “aqui todo es perfecto, podrías arruinar mi barca”.

Entonces el Amor dijo a la Tristeza que se estaba acercando:

- “Tristeza te lo pido, déjame ir contigo.”

- “Oh Amor” respondió la Tristeza, “estoy tan triste que necesito estar sola”.

Luego el Buen Humor pasó frente al Amor; pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.

De repente una voz dijo:
- “Ven Amor, te llevo conmigo“. Era un viejo el que lo había llamado.

El Amor se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre al viejo. Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue.

El Amor se dió cuenta de cuanto le debía y le preguntó al Saber:
- “Saber, ¿puedes decirme quién me ayudó?”

- “Ha sido el Tiempo” respondió el Saber.

- “¿El Tiempo?” se preguntó el Amor,

- “¿Por qué será que el Tiempo me ha ayudado?”.

El Saber lleno de sabiduría respondió:

- “Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el Amor en la vida”.

(Este cuento es un resumen. Una versiòn màs completa la pueden leer en “Todo (No) se acabò”, de Jorge Bucay y Silvia Salinas).


vive!!!!!!!!!!
Siempre ten presente que: La piel se arruga.

El pelo se vuelve blanco.

Los días se convierten en años…

Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.

Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida. Detrás de cada logro, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo.

Si extrañas lo que hacías vuelve a hacerlo.

No vivas de fotos amarillas…

Sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en tí.

Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.

Cuando por los años no puedas correr, trota.

Cuando no puedas trotar, camina.

Cuando no puedas caminar, usa el bastón.

Pero nunca te detengas!!! -.

Maria Teresa de Calcuta


viceversa



Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte.

Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte.
O sea,
resumiendo
estoy jodid@
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

Mario Benedetti


Problemas


Érase una vez un sabio muy conocido que vivía en una montaña del Himalaya. Cansado de convivir con los hombres, había optado por una vida sencilla, y pasaba la mayor parte de su tiempo meditando.

Este sabio, como era un hombre muy compasivo, no dejaba de dar un consejo aquí y otro allá. A pesar de todo, éstos aparecían en grupos cada vez mayores y, en cierta ocasión, una multitud se agolpó a su puerta diciendo que en el periódico local se habían publicado que el sabía cómo superar las dificultades de la vida.

El sabio les pidió a todos que se sentasen y esperasen. Cuando ya no quedaba espacio para nadie más, él se dirigió a la muchedumbre que esperaba frente a su puerta:

-Os os voy a dar la respuesta que todos queréis. Pero debéis prometerme que, a medida que vuestros problemas se solucionen, les diréis a los nuevos peregrinos que me fui de aquí, de manera que yo pueda continuar viviendo en la soledad que tanto anhelo. Contadme vuestros problemas.

Alguien comenzó a hablar, pero fue inmediatamente interrumpido por otras personas, ya que sabían que aquélla era la última audiencia pública que el hombre santo daría, y temían que no tuviera tiempo de escucharlos a todos. El sabio dejó que la escena se prolongase un poco más, y por fin gritó:

-¡Silencio! Escribid vuestros problemas y dejad los papeles aquí, frente a mí.

Cuando todos terminaron, el sabio mezcló todos los papeles en una cesta, pidiendo a continuación:

-Id pasando esta cesta de mano en mano, y que cada uno saque un papel y lo lea. Entonces podréis cambiar vuestro problema por el que os ha tocado, o pedir que os devuelvan el papel con el problema que escribisteis originalmente.

Todos los presentes fueron tomando una de las hojas de papel, la leyeron, y quedaron horrorizados. Sacaron como conclusión que aquello que habían escrito, por muy malo que fuese, no era tan serio como lo que afligía a sus vecinos. Dos horas después, intercambiaron los papeles, y cada uno volvió a meter en su bolsillo su problema personal, aliviado al saber que su aflicción no era tan dura como se imaginaba.

Agradecieron la lección, bajaron la montaña con la seguridad de que eran más felices que los demás, y –cumpliendo el juramento realizado- nunca más permitieron que nadie perturbase la paz de aquel hombre santo.



Paolo Coelho


No abandones las ansias.....
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario
No dejes de creer, que las palabras y la poesía si pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia esta intacta, somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis. Nos derriba, nos lastima.
Nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra, vive.
La poderosa obra continua, tu puedes aportar una estrofa. Escribe tu obra.
No dejes nunca de soñar, porque solo soñando puede ser libre el hombre…
Valora la belleza de las cosas simples.
Vive la vida sin mediocridad.
Disfruta del pánico que te provoca, tener la vida por delante.
Piensa que en ti esta el futuro.
Encárala sin miedo y con orgullo.
Aduéñate de tu mente.
Cultívalo con pensamientos y sentimientos positivos.
ANIMATE.
No permitas que te pase a ti la vida sin que tu la vivas.
Disfrutala sanamente


Walt Whitman

Enseñar con El Ejemplo



En una ocasión una abuela trajo su nieto a Mahamat Gandhi. El niño tenía un apetito insaciable por el azúcar lo cual estaba poniendo en peligro su salud.

“Por favor, ella suplicó a Gandhi, dígale a mi nieto que deje de comer azúcar, ya que se que él lo respeta mucho a usted, yo se que él le escuchará lo que usted le diga. Gandhi les pidió que se fueran y regresaran en cuatro días.

Cuatro días más tarde regresaron la abuela y el nieto. Gandhi mirando a los ojos al nieto de la señora le dijo con autoridad: ” Deje de comer azúcar, estás hiriendo tu cuerpo”.

Después de un breve silencio, la abuela le preguntó a Gandhi. Señor , por qué usted nos pidió esperar cuatro y regresar, si esto mismo lo hubiera dicho el día que vine?

Gandhi respondió: “Señora, hace cuatro días yo estaba comiendo azúcar y no podía hablarle con autoridad a su nieto. Ahora puedo, porque hace cuatro días dejé de comer azúcar”.


No te detengas...




No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es, casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tú puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
“Emito mis alaridos por los techos de este mundo”,
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.



Walt Whitman




Del color rosa

Llegas a una cierta edad en tu vida o a un cierto momento en el que te das cuenta que la vida no es del color rosa del que te la pintan. Te das cuenta de que el color rosa no existe. Y es ahí cuando te enfrentas a la vida real.



























"La felicidad está en las cosas que no planeas, en aquellas que no ves venir"


Gracias

Aunque sean pocos los que por una u otra razón hayan llegado hasta mi blog, agradezco todos y cada uno de vuestros comentarios porque en mayor o menor medida me aportan otra visión de la vida. Me animam y me ayudan vuestras frases y el hecho de pensar que el resto del mundo, o al menos una parte entiende lo que siento.

Supongo que todas las personas en el fondo nos sentimos igual, ya que la soledad es fiel compañera, solo que algunos quizás nos atrevamos más a pararnos a pensar en ella y a plasmar en pocas líneas los sentimientos que ésta produce.



A todos vosotros, gracias.